En el marco del Día Mundial de la Trombosis, la Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia (SOMETH) llama a fortalecer la prevención, el diagnóstico oportuno y la atención médica
Genoveva Ortiz
La trombosis no distingue edades y puede tener consecuencias graves cuando no se identifica y atiende oportunamente, alertaron especialistas al anunciar actividades de promoción y cuidado de la salud el próximo domingo 11 de octubre en la glorieta del Ángel de la Independencia.
Especialistas de la Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia (SOMETH) y autoridades de la Secretaría de Salud Pública del gobierno de la Ciudad de México destacaron que la trombosis representa un importante desafío para la salud, debido a su relación con enfermedades cardiovasculares graves, como el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular isquémico y la tromboembolia pulmonar.
En conferencia de prensa con motivo del Día Mundial de la Trombosis, que se conmemora cada 13 de octubre, la Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia (SOMETH) presentó los principales objetivos de su campaña 2026, cuyo lema es: “De la cabeza a los pies, tome el control, prevenga la trombosis, proteja su salud”.
La iniciativa, busca ampliar el conocimiento público sobre una enfermedad que puede afectar a personas de cualquier edad y cuyas complicaciones pueden prevenirse mediante la identificación de factores de riesgo y la atención médica oportuna.
En esta edición, la salud de las mujeres ocupa un lugar central, debido a que distintas etapas de la vida y determinadas circunstancias médicas, como el embarazo, el posparto, el uso de anticonceptivos hormonales y los tratamientos durante la menopausia, pueden modificar el riesgo de desarrollar un evento trombótico.
La trombosis, un factor detrás de enfermedades cardiovasculares graves
El doctor Flavio Grimaldo Gómez, hematólogo e integrante del Comité Científico de la SOMETH, explicó que la trombosis ocurre cuando se forma un coágulo dentro de un vaso sanguíneo y este obstruye parcial o totalmente la circulación.
Dependiendo de dónde se origine, puede desencadenar diferentes complicaciones. Cuando afecta las venas profundas de las piernas, se conoce como trombosis venosa profunda; si parte del coágulo se desprende y llega a los pulmones, puede provocar una embolia pulmonar. Asimismo, los coágulos pueden relacionarse con infartos cardíacos y eventos cerebrovasculares.
El especialista destacó que estas enfermedades se encuentran entre las principales causas de muerte cardiovascular y que, en muchos casos, los factores de riesgo pueden identificarse antes de que ocurra una complicación.
“La trombosis es la vía final común de las principales causas de muerte cardiovascular, no solamente en México, sino también en el mundo”, señaló Grimaldo Gómez durante su presentación.
De acuerdo con la iniciativa World Thrombosis Day, una de cada cuatro muertes en el mundo está relacionada con enfermedades causadas por trombosis. Asimismo, aproximadamente el 60 por ciento de los eventos de tromboembolia venosa ocurre durante o después de una hospitalización, lo que convierte a la prevención hospitalaria en una prioridad.
Hospitalizaciones y cirugías: una oportunidad para prevenir
Uno de los principales focos de atención, señaló el especialista, es la prevención de la enfermedad tromboembólica venosa en pacientes hospitalizados, particularmente aquellos sometidos a cirugías, personas con cáncer y quienes deben permanecer inmóviles durante periodos prolongados.
Informó que cerca de la mitad de los pacientes hospitalizados que presentan riesgo de enfermedad tromboembólica venosa no reciben ningún tipo de prevención, que puede incluir medicamentos anticoagulantes cuando están indicados, dispositivos de compresión y movilización temprana, de acuerdo con las condiciones clínicas de cada paciente.
El doctor Grimaldo Gómez, destacó que la recomendación es que los hospitales implementen protocolos sistemáticos para evaluar el riesgo de trombosis y hemorragia, de modo que las medidas preventivas se ajusten a las necesidades de cada persona.
La salud de las mujeres, prioridad de la campaña 2026
La doctora Mary Carmen Amigo Castañeda, presidenta de la SOMETH, destacó que la campaña de este año busca visibilizar los factores que pueden aumentar el riesgo de trombosis en distintas etapas de la vida de las mujeres.
Entre ellos se encuentran el embarazo y el periodo posterior al parto, el uso de determinados anticonceptivos hormonales y algunas terapias empleadas durante la menopausia. Estos factores no significan que todas las mujeres desarrollarán trombosis, pero sí hacen necesario valorar los antecedentes personales, las condiciones médicas y la combinación de riesgos.
“Cada uno de nosotros tiene que saber cuál es su riesgo”, enfatizó la especialista al destacar que la trombosis no es un problema exclusivo de las personas adultas mayores y se puede presentar también en recién nacidos, niños, adolescentes y adultos jóvenes, informó la doctora Mara Núñez Toscano, hematóloga pediatra del Instituto Nacional de Pediatría e integrante del Comité Científico de la SOMETH.
Obesidad, diabetes e hipertensión aumentan la importancia de la prevención
Los especialistas señalaron que el panorama epidemiológico mexicano exige prestar atención a las enfermedades crónicas que incrementan el riesgo cardiovascular, entre ellas la obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial.
De acuerdo con los especialistas, la falta de registros nacionales completos dificulta dimensionar el problema y diseñar políticas de prevención con base en datos consistentes. También señalaron la importancia de mejorar la documentación de las causas de muerte para evitar que algunos eventos trombóticos queden sin identificar en las estadísticas.
Por ello, entre las propuestas presentadas se encuentran la creación y el fortalecimiento de registros clínicos, la implementación de protocolos hospitalarios de tromboprofilaxis y el establecimiento de equipos de respuesta rápida para atender oportunamente las complicaciones.
Los especialistas subrayaron que la identificación de factores de riesgo debe considerar la edad, los antecedentes clínicos y las circunstancias de cada paciente. La inmovilidad, por ejemplo, puede ser relevante incluso en personas jóvenes que atraviesan una lesión o requieren una inmovilización prolongada.

Explicaron que, en algunos casos, los síntomas de una trombosis en una extremidad pueden confundirse con una lesión muscular u ortopédica. Por ello, ante una hinchazón inusual, dolor persistente o cambios de temperatura y coloración, es importante buscar una valoración médica en lugar de asumir que se trata de una lesión menor.
La embolia pulmonar puede manifestarse mediante dificultad repentina para respirar, dolor en el pecho y, en algunos casos, tos con sangre. Estos síntomas requieren atención de emergencia.
También es importante reconocer los signos de un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular, como dolor u opresión torácica, debilidad repentina de un lado del cuerpo, alteraciones del habla o pérdida súbita de coordinación.
El acceso a la salud, un factor decisivo para la prevención
La prevención de la trombosis no depende exclusivamente de las decisiones individuales. Las condiciones económicas, el lugar de residencia, los horarios laborales, las responsabilidades de cuidado y la disponibilidad de servicios médicos también influyen en la posibilidad de recibir atención oportuna.
Así lo planteó el maestro Uriel Covarrubias Constantino, subdirector de Promoción de la Salud para Grupos de Mayor Riesgo, de los servicios de Salud Pública de la Ciudad de México, quien subrayó la necesidad de contar con protocolos, hospitales y personal especializado para la atención de este padecimiento, que como otros es posible prevenir.
Indicó que el desafío de las políticas públicas consiste en traducir el conocimiento médico en acciones accesibles para toda la población, especialmente para quienes enfrentan mayores barreras económicas, geográficas o sociales.
Covarrubias destacó que la información médica debe comunicarse en un lenguaje claro y difundirse en los espacios donde transcurre la vida cotidiana, como son las escuelas, centros laborales, comunidades y transporte público, además de los consultorios.
México necesita una estrategia nacional de prevención
Ante este desafío, la SOMETH hizo un llamado a hospitales, universidades, sociedades médicas y autoridades sanitarias para fortalecer la prevención de los eventos trombóticos.
Entre las propuestas expuestas destacan la creación y consolidación de registros nacionales, la evaluación sistemática de factores de riesgo, el establecimiento de protocolos hospitalarios comunes y la medición de los resultados de las intervenciones preventivas.
Los especialistas también plantearon la necesidad de capacitar al personal médico y de enfermería, informar a pacientes y cuidadores, y establecer mecanismos de respuesta oportuna ante complicaciones como la embolia pulmonar y los accidentes cerebrovasculares.
La colaboración entre instituciones públicas, academia y organizaciones médicas resulta esencial para que las medidas preventivas no dependan únicamente de iniciativas aisladas, sino que formen parte de una estrategia sostenida de atención.
La conmemoración del Día Mundial de la Trombosis, el próximo 13 de octubre, busca fortalecer la colaboración entre profesionales de la salud, hospitales, instituciones públicas y sociedad civil para impulsar acciones de prevención y detección temprana.
Con este propósito, el próximo domingo 11 de octubre se llevará a cabo una activación en el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México, como parte de las actividades de sensibilización previas al Día Mundial de la Trombosis, que se conmemora cada 13 de octubre.
La iniciativa busca acercar a la ciudadanía información sobre los factores de riesgo, las señales de alerta y la importancia de acudir a los servicios de salud ante síntomas que puedan indicar la formación de un coágulo sanguíneo.
